El mayor de mis miedos

de

Uno de los miedos más difíciles de enfrentar, es el miedo a SER UNO MISMO. Muchas veces, el precio que hay que pagar, es defraudar a aquellos que no nos aceptan por ser quienes somos y que intentan convencernos u obligarnos a ser como DEBEMOS SER, y, por no cumplir esas expectativas, corremos el riesgo de ser rechazados, juzgados, condenados. Sin embargo, si de verdad queremos tener una vida plena y feliz, no podemos sacrificar nuestra verdadera identidad, por nada ni por nadie, debemos enfrentar esos miedos y tener el coraje de decir: Sí, este soy yo, me reconozco como una persona diferente en muchos aspectos, pero no por ello, menos digna, yo también tengo derecho a ser respetado por ser quien soy. Cuando podemos hacerlo, estamos listos para vivir una vida verdadera, la que en realidad nos corresponde, y la única con la que nos podemos sentir realmente satisfechos.

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